El alcalde de Cádiz, José María González, ha presentado hoy la nueva campaña con la que la empresa municipal Aguas de Cádiz vuelve a advertir sobre los problemas que causan las toallitas higiénicas en la red de saneamiento de la ciudad. La presentación ha tenido lugar en la propia sede de Aguas de Cádiz y ha estado acompañado por la teniente de alcalde del Ayuntamiento de Cádiz y presidenta de Aguas de Cádiz, Ana Fernández, y por el diseñador de la imagen de la campaña, Loren Roldán.
“Cuida las arterias. También las de tu ciudad. Por favor, no arrojes toallitas al inodoro” es el mensaje que acompaña a una única imagen que representa una arteria diseccionada en la que se ve la obstrucción provocada por una madeja de toallitas.
“La idea de la campaña -ha explicado el alcalde- es dibujar a la ciudad de Cádiz como un cuerpo colectivo en el que todos somos órganos vitales” porque “por mucho que Aguas de Cádiz trabaje para mantener la red en condiciones óptimas, esto no es suficiente si los ciudadanos no cuidamos las arterias de la ciudad que son las tuberías”.
Por lo tanto, esta campaña es sobre todo una llamada contundente de alerta a la corresponsabilidad de la ciudadanía para atajar un problema que va a más porque el uso y el mal uso de las toallitas sigue aumentando y porque siguen colapsando las redes de saneamiento puestos que “cada vez más se venden, compran, consumen más toallitas higiénicas de todo tipo que acaban en el váter, en las cañerías, en los colectores, en las estaciones de bombeo, en la depuradora, e incluso y a pesar de todos los esfuerzos, en el mar”.
José María González, que ha felicitado a la empresa pública y al diseñador de la campaña, ha destacado la importancia que tiene concienciar de este problema desde el punto de vista medioambiental, de la salud y de la economía.
Por su parte, Ana Fernández ha recordado que Aguas de Cádiz ha realizado ya otras tres campañas anteriores con diferentes enfoques para advertir sobre este problema “que sirvieron para transmitir la preocupación de la empresa y dar a conocer el problema del mal uso de las toallitas. Un problema que ha ido a más”.
Al principio se optó por un mensaje tremendista: “Hay una Cádiz que no conoces y que alimentas Las toallitas no se diluyen” y luego por un mensaje más didáctico: “Qué hago con las toallitas? Nunca al inodoro, siempre a la papelera” que explicaba los motivos por los que no se pueden tirar al inodoro.
“Pero tenemos que dar un paso más –afirma Fernández- porque la presencia de toallitas en las redes no ha disminuido y, además, entendemos que los propios envases llaman a error puesto que en muchos de ellos ponen que son biodegradable e incluso aparecen dibujos que indican que son desechables por el WC pero no es cierto ya que las toallitas húmedas forman enormes madejas en las alcantarillas imposibles de deshacer puesto que el proceso de degradación tarda años y causa graves daños no solo a los sistemas de saneamiento públicos sino a las instalaciones de las propias casas y bloques de viviendas”.
Por su parte, el diseñador de la campaña ha destacado que la idea es “jugar” con los conceptos de la salud personal y la salud de la ciudad y de ahí llevarnos a reflexionar sobre la necesidad de cuidarnos y de cuidarla “como algo propio y no solo como algo de lo que se debe encargar Aguas de Cádiz”.
La campaña presentada hoy estará presente en las pantallas de autobuses, del edificio de Aguas de Cádiz y de otros lugares de la ciudad. Se han hecho adaptaciones para diversos soportes como cartelería para distribuir en comunidades de vecinos e instalaciones municipales; folletos; anuncios en prensa; pegatinas para repartir en centros educativos y en establecimientos hoteleros, etc.
Para ello y con el fin de que la campaña llegue al resto de delegaciones del Ayuntamiento, se enviará material de la campaña para su difusión en las áreas municipales de: Participación Ciudadana, Enseñanza, Deporte, Medio Ambiente, Comercio y Turismo y Juventud.

500 toneladas al año
Según las estimaciones que hace Aguas de Cádiz, en un año, se extraen de la red de saneamiento de Cádiz más de 700 toneladas de residuos sólidos entre lodos, arena, basura y, sobre todo, toallitas higiénicas. De hecho, la mayor parte son toallitas: entre 450 y 500 toneladas de toallitas extrae Aguas de Cádiz de los colectores y de las estaciones de bombeo en un año.
La empresa municipal dedica un gran esfuerzo a la limpieza de los 175 kilómetros de su red de saneamiento y de las 11 estaciones de bombeo de aguas residuales repartidas por la ciudad.
Durante 2020, Aguas de Cádiz limpió 56 kilómetros y más de 15.000 sumideros. Concretamente se limpiaron 56.436 metros lineales de alcantarillado lo que supone un 32,3% de la red. “Hemos conseguido que la red se limpie por completo cada tres años cuando antes se requerían más de nueve años para limpiarla en su totalidad”, ha recordado Ana Fernández.
A pesar de estos esfuerzos, cada año hay más de 500 avisos por atascos si bien es verdad que el número ha bajado (en 2013 fueron 1.672 avisos) “porque ahora se hace más limpiezas de choque y se ha actuado en zonas que llevaban tiempo sin limpiar”.
A pesar de todo, a la Estación Depuradora de Aguas Residuales Cádiz-San Fernando siguen llegando toallitas a pesar de que han pasado por los desbastes de las estaciones de bombeo.
La presidenta de Aguas de Cádiz ha señalado que “este problema supone un coste económico para Aguas de Cádiz al tener que realizar limpiezas extras y arreglos de las averías y también daños medioambientales ya que el sistema no puede soportar tal volumen de toallitas y pueden acabar en el mar”.

La biblioteca Adolfo Suárez ha acogido esta tarde la presentación del libro Los Niños del Paraguas editado por la empresa municipal Aguas de Cádiz que ha contado con las intervenciones de la presidenta del ente Ana Fernández y con el historiador Lorenzo Alonso de la Sierra.

Ana Fernández ha señalado que esta publicación de relatos se ha realizado dentro de la conmemoración del 25 aniversario de la creación de la empresa municipal y coincidiendo con la restauración de la fuente de los Niños del Paraguas del Parque Genovés. Fernández ha recordado que “esta escultura, que había sido repintada varias veces, había perdido su color original. Estar a la intemperie durante años, las roturas producidas por actos vandálicos que se arreglaron sin una restauración integral, los repintes que se iban haciendo… todo eso había hecho que los niños y el pedestal en el que se posan perdieran parte de su encanto original”.

Ante esta situación, Aguas de Cádiz encargó la restauración a Pilar Morillo y Álvaro Domínguez y un estudio sobre el posible autor de la obra a Lorenzo Alonso de la Sierra. La presidenta ha subrayado que “teniendo en cuenta el valor artístico de la escultura se decidió hacer una reproducción exacta del conjunto escultórico para poder poner la pieza original a salvo y colocar la copita en el parque”. Un conjunto escultórico que se inauguró poco antes del inicio de la pandemia.

Ana Fernández ha explicado que “además, se decidió recoger en un libro todo este proceso” y se convocó un concurso de microrrelatos para dar a conocer la historia de Pablo y Virginia.  “Una aventura que nos ha servido para reencontrarnos con estos niños y para dar a conocer el valor artístico y sentimental de esta fuente. Con este libro, contamos la historia de la fuente y la historia de los propios niños que la forman: Pablo y Virginia, los protagonistas de una historia romántica con final trágico que representan el amor puro de una infancia vivida en la naturaleza frente a una sociedad materialista y egoísta”.

Por último, Fernández ha destacado “nuestro orgullo por devolver a la ciudad algo que siempre fue suyo y de contribuir a conservar parte del patrimonio público urbano que nos pertenece y que forma parte de nuestra colectividad, de nuestro espacio común y de nuestros propios nuestros recuerdos y vivencias”.

Por su parte, el historiador Lorenzo Alonso de la Sierra, ha hecho un repaso por el proceso de investigación que le llevó a descubrir la autoría de la escultura y ha apuntado que “el patrimonio de todos tiene que llegar a todos” al tiempo que ha reconocido “la suerte de haber trabajado con Aguas de Cádiz, que está mostrando una sensibilidad especial no solo con esta fuente sino con el patrimonio de los gaditanos y con un equipo con una emoción contagiosa”.

La empresa pública Aguas de Cádiz está llevando a cabo las obras de construcción de la nueva estación de bombeo de aguas residuales (EBAR) que dará servicio tanto a las actuales necesidades del sector norte del recinto exterior de la Zona Franca como a las demandas futuras derivadas del desarrollo urbanístico y económico previsto para esta zona. Con esta estación de bombeo, son ya 15 las que se reparten por toda la red de saneamiento de la ciudad de Cádiz.
Se trata de una obra importante puesto que la instalación está diseñada para evacuar todas las aportaciones de aguas residuales del alcantarillado de la Zona Franca con la posibilidad de que pueda incorporar nuevos caudales en el futuro previa ampliación del grupo de bombeo. Estos caudales se impulsarán, previo paso por la EBAR de Cortadura, a la Estación Depuradora de Aguas Residuales Cádiz- San Fernando (EDAR) para su tratamiento para su tratamiento de purificación y posterior vertido al mar a través del emisario submarino.
La presidenta de Aguas de Cádiz y teniente de alcalde del Ayuntamiento de Cádiz, Ana Fernández, recuerda que esta obra se está ejecutando gracias al canon de mejora de infraestructuras hidráulicas recientemente aprobado por el Ayuntamiento. De hecho, destaca la agilidad con la que Aguas de Cádiz está actuando desde entonces puesto que tiene ya en marcha tres actuaciones importantes desde que se dio el visto bueno definitivo a dicho canon. Además de las obras de la EBAR, se están ejecutando obras de instalación de redes de abastecimiento y saneamiento en la Avenida de Astilleros y en la calle Fernán Caballero. Para Ana Fernández, “mejorando las infraestructuras hidráulicas y adecuando nuestras redes de abastecimiento y saneamiento garantizamos la calidad del servicio en unas óptimas condiciones medioambientales y ayudamos al desarrollo económico de zonas importantes de la ciudad”.
La nueva EBAR se está construyendo en la confluencia de las calles Austria y Portugal, muy cerca de los terrenos de Altadis, con un presupuesto que asciende a 103.787 € y con un plazo de ejecución de tres meses. La EBAR se ubicará en el recinto interior de la Zona Franca debido a la alta concentración de instalaciones subterráneas que ya existen en el recinto exterior lo que hace inviable su ejecución.
El proyecto incluye la construcción de una arqueta subterránea de hormigón armado, dos bombas anti atascos sumergibles de última tecnología con capacidad de evacuar 25 litros por segundo cada una de ellas, un tubo de impulsión de 90 metros de longitud y una válvula de clapeta anti marea que impedirá la entrada de agua marina a la red.
Esta obra se encuadra en la planificación general de las necesidades hidráulicas de abastecimiento y saneamiento tanto de los terrenos del recinto exterior e interior del Consorcio como de los antiguos terrenos de Altadis adquiridos por la Zona Franca y al desarrollo urbanístico previsto para esta zona con actuaciones en marcha tales como la antigua Ibérica Aga o Pastoriza. Cabe recordar que Aguas de Cádiz y Zona Franca firmaron un convenio por el que la empresa de aguas autorizaba al Consorcio a conectar la red de alcantarillado de su recinto interior a la red municipal de la ciudad.
Previo al inicio de las obras, Aguas de Cádiz solicitó el otorgamiento de un título administrativo para la ocupación de los terrenos bajo rasante dentro del recinto y la ocupación de dominio público marítimo terrestre.

El Ayuntamiento de Cádiz ha aprobado la prórroga del convenio de colaboración con la empresa pública Aguas de Cádiz que regula el régimen de desarrollo y gestión del Suministro Mínimo Vital (SMV) del agua que firmaron ambas instituciones en agosto de 2017. El Procedimiento del Suministro Mínimo Vital del agua gestiona las medidas y ayudas relativas a costes de abastecimiento de agua, depuración y otros, a sectores de la ciudadanía en situación de vulnerabilidad social.
Además, días atrás, la Junta de Gobierno Local aprobó también la adenda al convenio de colaboración para financiar la contratación de una persona titulada en Trabajo Social para que ésta analice, proponga y gestione técnica y administrativamente estas ayudas. Al margen de esta aportación, Aguas de Cádiz destina al año 300.000 euros para sufragar este programa de ayudas.
Desde que se puso en marcha el Procedimiento para la Garantía del Derecho Humano al Agua, Suministro Mínimo Vital y Fondo Social Solidario, la empresa pública ha aprobado un total de 3.306 solicitudes de ayudas a personas en riesgo de exclusión social que no pueden hacer frente al pago de los recibos del agua.
En lo que llevamos de 2021, las solicitudes concedidas han sido 503 mientras que en 2020 se alcanzó la cifra de 967 solicitudes concedidas durante todo el año. El volumen de ayudas ha ido aumentando a medida que el programa se ha ido consolidando. De hecho, se inició en octubre de 2017 y en los tres meses de ese año se concedieron 151 solicitudes, durante el año siguiente, en 2018, el número de solicitudes aprobadas fue de 758 y en 2019 el número de solicitudes concedidas alcanzó la cifra de 927.
En cuanto a las facturas subvencionadas hasta el momento, el número asciende a 16.374 a fecha 30 de junio. Esto supone que Aguas de Cádiz ha aportado una cuantía total de 700.512 € a los que hay que sumar la cuantía de 280.253 € del propio Ayuntamiento en concepto de tasas de gestión de residuos. En total, la cuantía destinada a asegurar el pago de la factura de agua a estas familias asciende a 980.766 € desde que se inició el procedimiento.
Para la presidenta de Aguas de Cádiz y concejala del Ayuntamiento de Cádiz, Ana Fernández, “siempre hemos tenido claro que el Derecho Humano al agua potable y al saneamiento es un factor esencial para la vida y por eso decidimos poner a disposición de los gaditanos y gaditanas lo que ya todos conocemos como el Suministro Mínimo Vital: un mecanismo sencillo y justo para responder a ese derecho básico para la vida”.
Se trata de garantizar un mínimo vital de 100 litros de agua por persona y día, siguiendo las recomendaciones hechas por la propia Naciones Unidas, la Organización Mundial de la Salud y el Defensor del Pueblo Andaluz, con el fin de evitar el ‘desahucio hídrico’ de las personas y sectores vulnerables, así como la prohibición de realizar cortes de suministro. Como recuerda Ana Fernández, “Cádiz es pionera en una medida que ayuda a una familia vulnerable económicamente a que, una vez aprobada su solicitud por los servicios sociales, pueda tener esta necesidad vital cubierta sin tener que acudir periódicamente a las dependencias de los Servicios Sociales”.
Cabe recordar que este procedimiento mejora el sistema cualitativa y cuantitativamente ya que se subvenciona el pago de los conceptos bonificables de la factura durante un período inicial de doce meses revisable a los seis a partir de la fecha de aprobación de la ayuda solicitada.
El programa corre a cargo al fondo Social Solidario de Aguas de Cádiz y las personas o familias empadronadas en Cádiz que se encuentren en situación de exclusión social pueden acudir a Aguas de Cádiz, a la Delegación de Asuntos Sociales de la Calle Zaragoza y a los Centros de Servicios Sociales de La Laguna y de la Barriada de La Paz para pedir información y solicitar la valoración previa necesaria para acogerse a este programa.
Por otra parte, Aguas de Cádiz continúa con las alternativas previstas para el abono de las facturas y siguen vigentes otras medidas para paliar los problemas transitorios económicos como los aplazamientos, los fraccionamientos y lo planes de pago personalizados. Estas ayudas se gestionan en las oficinas de Aguas de Cádiz.

La presidenta de Aguas de Cádiz, Ana Fernández, y el gerente, Jesús Oliden, han participado en la “Jornada sobre el marco integrado de información para las empresas públicas andaluzas: una oportunidad para la mejora de la transparencia y la innovación” que se ha desarrollado durante todo el día de hoy en el edificio Constitución 1812, organizado por la Universidad de Cádiz en colaboración con la Diputación de Cádiz.
El encuentro, dirigido por el catedrático de la UCA y director del proyecto, Manuel Larrán, ha tratado sobre la mejora de la transparencia y la innovación en los entes públicos, tomando como referencia este proyecto de investigación del que ha tomado su nombre la jornada y ha servido para dar a conocer una guía de indicadores cofinanciado por la Junta de Andalucía, los Fondos FEDER y por la empresa municipal Chiclana Natura que está siendo desarrollado por un equipo de profesorado del departamento de Economía Financiera y Contabilidad de la UCA, coordinados por el profesor Larrán.
Ana Fernández ha participado en la mesa redonda Visión Política de la transparencia de las empresas municipales y ha señalado que “cumplir con la legislación en cuanto a transparencia es lo básico, pero no es lo único porque, como empresa pública, tenemos que alcanzar la excelencia y esta herramienta que hoy se presenta nos puede ayudar”. La presidenta de Aguas de Cádiz ha resaltado también la necesidad de ir mejorando día a día y de que el compromiso sea asumido por los políticos y se los crean también los gerentes y los técnicos de las empresas públicas.
Por su parte, Jesús Oliden ha moderado la mesa redonda titulada “Visión de la transparencia de las empresas municipales desde las gerencias: barreras y aceleradores”. En su introducción ha destacado que todo gestor público, político o funcionario, “debe gestionar bajo tres premisas importantes: rendición de cuentas, transparencia en la gestión y participación ciudadana” y para hacer efectiva la rendición de cuentas y la transparencia, así como incentivar la participación, “es necesario, entre otras muchas cosas, tener una serie de indicadores que nos permitan trasladar la información”.

La empresa municipal Aguas de Cádiz está ejecutando las obras para la renovación integral de las redes de abastecimiento y de saneamiento que discurren por la calle Fernán Caballero.
Se trata de una actuación importante que mejorará el servicio tanto de suministro como de alcantarillado tras la actuación provisional que tuvo acometer Aguas de Cádiz anteriormente para solucionar averías puntuales en la red de abastecimiento debido al mal estado en el que se encontraban estas conducciones.
La obra, que cuenta con un presupuesto de 191.486 € y un plazo de ejecución de diez semanas, se plantea como una solución conjunta de todas las conducciones puesto que a lo continuos fallos que de forma recurrente sufre la red de suministro, se le une que, a raíz de una campaña de inspección de la red de saneamiento, se comprobó que los tubos de la actual línea unitaria cuentan con desplazamientos excesivos en sus juntas y, además, se ha podido constatar la existencia de numerosas acometidas domiciliarias directas a red sin contar con registro alguno, algo que hace inviable su limpieza o mantenimiento en caso de producirse un atasco.
En la red de abastecimiento, la obra contempla la retirada de las tuberías de fibrocemento existentes -con lo que se da cumplimiento también al Plan de Sustitución de las Conducciones de Fibrocemento Existentes en la red de Abastecimiento de la Ciudad- e instalación de conducciones nuevas. De esta manera, se instalarán 120 metros de tubería de fundición dúctil de 100 mm de diámetro, nuevas acometidas domiciliarias, válvulas de corte y una boca de riego.
Por otra parte, en la red de saneamiento se llevará a cabo una renovación y mejora de todos los elementos de la línea unitaria con la instalación de 135 metros de tubería de gres vitrificado, ejecución de 14 pozos de registro, que recogerán las acometidas domiciliarias, la cuales se hallan en su mayoría conectadas a la red de forma directa y la colocación de diez nuevos imbornales para la recogida de la escorrentía superficial, adaptados al drenaje de la nueva sección viaria.
La obra proyectada también incluye la eliminación de los bordillos actuales de la calle transformándola en una de plataforma única sin barreras arquitectónicas y con una mejor accesibilidad para los peatones.

La empresa municipal Aguas de Cádiz ha realizado estos días una actuación sobre una de las dos grandes arterias de abastecimiento de agua potable de la ciudad que supone una notable mejora en la sectorización y el control de la red, fundamental para garantizar el servicio en condiciones óptimas ante una posible avería en el anillo principal de abastecimiento a Cádiz.

La presidenta de Aguas de Cádiz, Ana Fernández, ha valorado el trabajo realizado por los técnicos de Aguas de Cádiz y ha destacado la importancia que tiene para una empresa pública el poder ejecutar obras de mejora con recursos propios para garantizar un servicio vital como es el suministro de agua ante posibles averías en la red.

La maniobra técnica ha implicado que, durante el tiempo de ejecución, la ciudad se haya abastecido durante diez horas únicamente por la otra arteria principal sin que se haya visto afectado el servicio en ningún momento a pesar de que, además, durante este tiempo no ha habido aportes procedentes de los depósitos de la ciudad.

Esta operación, con un coste de unos 30.000 euros sufragados por Aguas de Cádiz, ha consistido en la eliminación y sustitución de un tramo de tubería y de válvulas de control de la arteria que sale de los depósitos de agua potable de la Zona Franca. Estos elementos de control databan de la década de los años 80 y en la actualidad estaban obsoletos y no funcionaban correctamente. Más concretamente, se ha actuado en los elementos de control de la arteria que discurre hacia Puntales y avenida de la Bahía.

La otra arteria o red de abastecimiento primario de Cádiz es la que parte también de estos depósitos, pero recorre la Avenida hacia las Puertas de Tierra. Ha sido precisamente esta segunda red primaria o arteria principal la que ha abastecido a la ciudad durante el tiempo que ha durado la obra.

En la maniobra se han sustituido una válvula antirretorno, una válvula sostenedora de presión de 600 mmm de diámetro y una válvula de corte de 800 mm. Los trabajos se han realizado en coordinación constante con el Consorcio de Agua de la Zona Gaditana cuyos operarios han sustituido también otra válvula de corte de 800 mm que era de su competencia. Durante la madrugada del 6 de julio se procedió al achique del agua para poder trabajar en la zona de actuación durante el día para lo que fueron necesarios seis trabajadores durante ocho horas para proceder al vaciado de la conducción. Para el resto de la operación, sustitución y montaje de todos los elementos, fueron necesarias otras diez horas de trabajo con la participación coordinada de unos 20 trabajadores y una grúa. Se ha aprovechado el cierre para la puesta a cero del caudalímetro de esta arteria.

Además de la coordinación con el CAZG, Aguas de Cádiz ha contado con la participación de la empresa MEYCAGESAL que ha fabricado, a medida, la tubería que ha sustituido a la anterior.

Previamente a la realización de la actuación se llevó a cabo una prueba dos semanas antes para comprobar y simular este escenario de suministro con las condiciones lo más similares posibles, de forma que se garantizara el abastecimiento con total garantía de caudal, presión y calidad.

La empresa municipal Aguas de Cádiz sigue ejecutando acciones encaminadas a la reducción de su huella de carbono y de los Gases de Efecto Invernadero (GEI) gracias, entre otras cosas, al uso de energías renovables en sus instalaciones.

En esta ocasión, Aguas de Cádiz ha puesto en marcha una nueva planta fotovoltaica en la Estación de Bombeo de Aguas Residuales La Paz, ubicada en la plaza Arillo como parte y continuación del Plan Director de Sostenibilidad y Utilización de Energías Renovables, iniciado hace unos años por la empresa municipal.

Esta planta, que se encuentra en periodo de pruebas, ocupa la totalidad del espacio disponible en la cubierta de esta EBAR y posee una potencia punta de 7,49 Kwp. Esta potencia la produce los 14 paneles de última generación de 535 watios, que conforman la planta. Cada panel cuenta, además, con un optimizador de funcionamiento para mejorar el rendimiento total del sistema ante las sombras que en determinados momentos puedan proyectar los edificios adyacentes.

Los datos del rendimiento, así como otra gran cantidad de parámetros eléctricos que ofrece el sistema, son enviados cada cinco minutos a una página web de servicio. Estos datos se reciben y monitorizan en las oficinas de Aguas de Cádiz de la avenida María Auxiliadora desde donde se atenderán las alarmas, se realizarán estudios y se verificará el funcionamiento adecuado de la planta.

Se estima que pueda producir al año unos 11.160 kWh de energía, lo que supone el 22,56% del consumo total de esta estación, que en el ejercicio 2020 fue de 49.448 Kwh. Este porcentaje oscila entre el 35% de los mejores días de irradiación y el 12% en días de invierno.

De los 11.160 Kwh generados al año por la planta, se estima que el 70% será para autoconsumo mientras que el 30% restante son excedentes a enviar a la red eléctrica  con compensación en la factura por parte de la operadora eléctrica.

Se espera también que en breve pueda entrar en funcionamiente la planta fotovoltaica que Aguas de Cádiz está instalando en la Estación de Bombeo de Aguas Residuales ubicada en la Avenida de Marconi.

Estas plantas se unen al resto de plantas ya instaladas en Aguas de Cádiz. La primera de ellas, y de mayores propociones, fue la que se levantó en la azotea de las oficinas del edificio de María Auxiliadora y que fue ampliada el año pasado. A esa planta le siguieron otras dos, una en la Estación de Bombeo de Aguas Residuales Alcalde Juan de Dios Molina (La Martona) y otra en la cubierta del almacén que la empresa tiene en la Zona Franca.

Lucha contra el cambio climático

Aguas de Cádiz lleva más de cinco años calculando su huella de carbono y está ejecutando importantes acciones encaminadas a reducir el calentamiento global. Estas actuaciones han supuesto dejar de emitir 307,7 toneladas de CO2 a la atmósfera, cantidad que irá en aumento, con la previsión de haber dejado de emitir hasta 372,32 toneladas de CO2 en 2021 y de 423,7 toneladas de CO2 en 2022.

Al margen de los beneficios para el medio ambiente, cabe destacar que, con estas medidas, Aguas de Cádiz ha ahorrado más de un millón de euros desde 2015, lo que supone un 45% del gasto en energía eléctrica y el consumo de kilovatios hora (Kwh) se ha reducido al año en un 35%, poniendo así las medidas que permitirán cumplir con el compromiso del Acuerdo de París de 2015 de reducir en un 50% la emisión de gases de efecto invernadero. Por otra parte, el ODS (Objetivo de Desarrollo Sostenible) número 7 de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas es “Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna” para luchar contra el

Además, la empresa ha renovado el sello de “Registro de huella carbono, compensación y proyectos de absorción de CO2” que otorga el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico por compensar totalmente sus emisiones CO2 ya que garantiza la huella de carbono nula o ‘Emisión Cero’ mediante el sistema de reforestación de árboles, siendo, a día de hoy, la única operadora de agua de Andalucía y una de las tres de España que aparece en este registro, de carácter voluntario. La compensación total de la huella de carbono quiere decir que Aguas de Cádiz cumple con tres requisitos establecidos: calcular, reducir y compensar. Además, Aguas de Cádiz está registrada en el SACE (Sistema Andaluz de Compensación de Emisiones) y supera una auditoría anual por una empresa acreditada.

La empresa municipal Aguas de Cádiz ha firmado un contrato de patrocinio con la Asociación Gaditana para la Defensa y Estudio de la Naturaleza (AGADEN)-Ecologistas en Acción para colaborar en la campaña “Salvemos al chorlitejo patinegro” en la que participan también la Asociación Medioambiental Amigos Parque Los Toruños-Bahía de Cádiz, la Base Natural y Cultural de Rota y el grupo ecologista Club Amigos Naturaleza Scipionis (CANS).
Aguas de Cádiz ha colaborado con la entrega de 150 camisetas que serán repartidas mañana sábado a los voluntarios que participen en el encuentro organizado por los ecologistas en la playa gaditana de Cortadura. La cita es a las 10 de la mañana a la altura de la venta El Chato y de ahí se repartirán desde Cortadura hasta Camposoto informando a los bañistas sobre la presencia del chortilejo patinegro en el entorno dunar de estas playas arenosas y sobre cómo pueden ayudar para preservar esta especie cuya población se ha reducido hasta en un 70% y que está catalogada “en peligro de extinción” en el Libro Rojo de los Vertebrados Amenazados de Andalucía.

Para Ana Fernández, “la sostenibilidad ambiental y el cuidado del entorno natural son compromisos prioritarios que Aguas de Cádiz asume en la toma de decisiones como empresa pública que gestiona el ciclo integral del agua. Por eso intentamos colaborar, en la medida de nuestras posibilidades, con iniciativas que ayuden a salvaguardar nuestro entorno natural”.


En la foto, Ana Fernández, presidenta de Aguas de Cádiz, junto con Paula Marchena y Ángeles Mariscal, de Agaden-Ecologistas en Acción.

Aguas de Cádiz ha conseguido reducir su deuda en casi 10,5 millones de euros en los últimos seis años, a pesar de haber asumido nuevas necesidades por valor de 2,1 millones de euros. Según ha explicado la presidenta de la empresa municipal, Ana Fernández, “una política de control y contención del gasto innecesario, así como una gestión más eficiente de los recursos ha hecho posible que Aguas de Cádiz haya podido hacer frente a la deuda bancaria que soportaba en 2015 y que ponía incluso en peligro la viabilidad de la empresa pública”.
Exactamente, el total amortizado es de 10.469.114 € de los que: 8.932.800 € correspondían a los préstamos con los bancos; 766.076 € era de una deuda con el Consorcio de Agua de la Zona Gaditana (por la compra del agua en alta) y 316.294 € por la financiación para el pago a proveedores tras el Real Decreto-Ley de 2012. A estas cantidades hay que sumarle los intereses bancarios generados en estos años, que han ascendido a 453.942 €.
La evolución de la deuda de ACASA (Aguas de Cádiz S.A.), que se presentó en el último Consejo de Administración de la empresa, refleja, según su presidenta Ana Fernández, “cómo una buena gestión salva a una empresa que es de todos los gaditanos y cómo es posible hacer las cosas de otra manera a como se hacían antes, buscando el buen gobierno, gestionando con rigor técnico, con transparencia, con rendición de cuentas y con sentido de la honradez”.
La presidenta destaca además que este esfuerzo en la reducción del gasto se ha hecho soportando otras necesidades que la empresa ha absorbido sin repercutir en las tarifas. De hecho, la última subida en el recibo del agua fue en enero de 2014 y desde entonces no se ha vuelto a incrementar “mientras que antes se subía la tarifa casi cada año, aunque al no ser en grandes cantidades, estas subidas pasaban a veces desapercibidas por los usuarios”, recuerda Ana Fernández.
Por lo tanto, la deuda se ha saldado a pesar de que Aguas de Cádiz haya tenido que hacer frente a gastos nuevos durante este tiempo que ascienden aproximadamente a 2.100.000 € entre los que se encuentran la subida del precio en alta, la puesta en marcha del Suministro Mínimo Vital para ayudar a las personas con problemas económicos y las subidas anuales del IPC.

Gastos de representación
Una de las partidas en las que más claramente se puede ver este cambio de tendencia en esta nueva etapa de Aguas de Cádiz es en los gastos de representación.
Desde 2012 hasta 2016 los gastos de representación de la empresa –comidas y regalos principalmente- han pasado de una media anual de 27.032 € a una media anual de 1.020 €, lo que supone una reducción de un 96% con respecto a la etapa anterior. Hay que tener en cuenta que, por cambios en la legislación laboral, se modifica el criterio contable y, a partir de 2019, el regalo de Navidad a los empleados de ACASA se pasa al epígrafe de gastos de personal al ser considerados como derecho adquirido por los trabajadores.
En cuanto a los gastos de representación de la presidencia y de la gerencia, han pasado de los 16.644 € al año que se gastaban de media desde 2012 hasta 2016 a los 937 € que se han venido gastando anualmente en el periodo 2016-2021, lo que supone un ahorro de un 95% para la empresa municipal.
Ana Fernández destaca, como ejemplos, que “con el PP, se gastaban 8.600 euros solo en jamones para los consejeros, además de 1.000 euros en cervezas, otros 1.000 euros en manzanilla, 520 euros en loterías de navidad… nosotros eliminamos todos esos gastos y dejamos solo el regalo de los empleados porque es, además, un derecho adquirido por sentencia del Tribunal Supremo. En este caso, se entregan paletillas de jamón cuya licitación se saca, por transparencia, a concurso público”.

Cuadros de evolución de la deuda de ACASA y de la partida de gastos de representación.