Aguas de Cádiz realiza un balance de la producción fotovoltaica de La Martona cuando se cumple el primer año desde su instalación. La empresa municipal indica que la producción de energía ha sido de 155.000 kWh en este año, lo que ha supuesto un ahorro para la empresa de aguas de más de 30.000€ en factura de electricidad, haciendo una media del precio del kWh en el último año de Eléctrica de Cádiz.

Para la instalación de esta fotovoltaica de autoconsumo la empresa municipal de aguas realizó una inversión de 110.000€, de los cuales ha recuperado 10.756€ gracias una subvención concedida de los fondos europeos Next Generation. La instalación cuenta con una potencia de 80 kWp y se estimaba una producción anual de 133.872 kWh, que se ha visto superada en el primer año. Se colocaron 200 paneles fotovoltaicos de última generación, de 480 Wp cada uno, con tecnología avanzada que permite aprovechar al máximo la radiación y con placas de vidrio a doble cara para hacerlas inmunes a los conocidos efectos de la corrosión que se produce en las estaciones de aguas residuales.

La empresa municipal cree que la instalación completa estará amortizada en el plazo de 3 años y la vida útil de los equipos se estima en 25 años, por lo que a partir del cuarto año la instalación producirá energía de forma totalmente gratuita.

La instalación de energía fotovoltaica además de suponer un gran ahorro económico beneficia directamente al medio ambiente ya que produce energía limpia sin emisiones de CO2 a la atmósfera. Aguas de Cádiz lleva más de cinco años calculando su huella de carbono y está ejecutando importantes acciones encaminadas a reducir el calentamiento global. En 2022, con las acciones llevadas a cabo se dejaron de emitir 423,7 toneladas de CO2 a la atmósfera.

El importe concedido de ambas subvenciones asciende a 23.000 euros

Aguas de Cádiz recibe subvenciones de los fondos europeos Next Generation para las instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo instaladas en la EBAR La Martona y en su nave de almacén general situado en la calle Algodonales, en la Zona Franca, por un importe de 23.043 euros.

La instalación de La Martona con una inversión de 110.000 euros se realizó durante el año 2022 con potencia de 80 kWp y una generación anual de energía de, aproximadamente, 133.872 kWh al año, lo que equivale al consumo medio doméstico anual de 41 viviendas. Se han colocado 200 paneles fotovoltaicos de última generación, de 480 Wp cada uno, con tecnología avanzada que permite aprovechar al máximo la radiación y con placas de vidrio a doble cara para hacerlas inmunes a los conocidos efectos de la corrosión que se produce en las estaciones de aguas residuales.

Por su parte, la instalación situada en la calle Algodonales aún no se ha ejecutado y tiene un plazo de 18 meses para ser realizada. Este proyecto será de 90 kWp con una generación de energía anual de 160.000 kWh equivalente al consumo medio anual de 50 viviendas y un coste de 108.000 euros. En este caso, la energía producida irá destinada para autoconsumo compartido a través de red entre diferentes instalaciones de la empresa municipal.

Aguas de Cádiz lleva más de cinco años calculando su huella de carbono y está ejecutando importantes acciones encaminadas a reducir el calentamiento global. En 2022, con las acciones llevadas a cabo se dejaron de emitir 423,7 toneladas de CO2 a la atmósfera.

Al margen de los beneficios para el medio ambiente, cabe destacar que, con estas medidas, Aguas de Cádiz ha ahorrado más de un millón de euros desde 2015, lo que supone un 45% del gasto en energía eléctrica y el consumo de kilovatios hora (Kwh) se ha reducido al año en un 35%, poniendo así las medidas que permitirán cumplir con el compromiso adquirido por la Unión Europea en la cumbre del clima de las Naciones Unidas, COP27, de rebajar sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 55% para 2030. Por otra parte, el ODS (Objetivo de Desarrollo Sostenible) número 7 de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas es “Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna” para luchar contra el cambio climático.

Un total de 20 empresas se han presentado a la licitación de las obras de instalación de la planta fotovoltaica en la cubierta de la estación de bombeo de aguas residuales “La Martona” ubicada en la avenida de la Sanidad Pública. Se trata del mayor número de empresas que se han presentado a una licitación de Aguas de Cádiz en toda su historia.

La actuación tiene como objeto poner en marcha una instalación fotovoltaica que se empleará en el autoconsumo de la estación de bombeo más grande de la ciudad y a la que llega casi la totalidad de las aguas residuales y pluviales de Cádiz antes de impulsarlas hacia la estación ubicada en Cortadura y, desde allí, hasta la Estación Depuradora de Aguas Residuales de Cádiz-San Fernando. De hecho, con esta planta se prevé cubrir casi el 12% de las grandes necesidades energéticas que requiere la planta, reduciendo así la facturación eléctrica anual y un importante ahorro de emisiones de CO2.

Acabado el plazo de presentación de solicitudes y se adjudique el proyecto, la empresa tendrá un plazo de ejecución de 98 días y por motivos de interés público y de la empresa Aguas de Cádiz, el inicio de la obra y su acta de replanteo podrá demorarse hasta un plazo máximo de seis meses. El valor estimado del contrato asciende a 135.863,32 euros (IVA incluido)

El proyecto recoge la instalación de 197 paneles fotovoltaicos de última generación, de 400 Wp cada uno, con tecnología avanzada que permite aprovechar al máximo la radiación y con placas de vidrio a doble cara para hacerlas inmunes a los conocidos efectos de la corrosión que se produce en las estaciones de aguas residuales.

La planta estará dotada de cuatro inversores de 20Kw, con una potencia nominal de la planta de 77,815 kWp y una generación anual de energía de, aproximadamente, 133.872 kWh al año, lo que equivale al consumo medio doméstico anual de 41 viviendas.

La vida útil de la instalación se estima en 25 años. Al margen de los beneficios medioambientales que supone, Aguas de Cádiz espera amortizar la instalación en un periodo de unos ocho o diez años y estima que el ahorro en los 25 años de vida útil será de, aproximadamente, 458.000 euros.

Apuesta por las energías renovables

Con esta actuación, incluida en el Plan Director de Sostenibilidad y Utilización de Energías Renovables de Aguas de Cádiz, la empresa municipal sigue apostando por la generación de energías renovables lo que la ha convertido en pionera entre las operadoras del agua en la eliminación de la huella de carbono y de la huella hídrica gracias, entre otras cosas, al uso de energías renovables en sus instalaciones.

La planta de La Martona se une a las que recientemente ha puesto en marcha en la Estación de Bombeo de Aguas Residuales La Paz y en la Estación de Bombeo de Aguas Residuales ubicada en la Avenida de Marconi.

La planta de La Martona se une a las que recientemente han puesto en marcha en la Estación de Bombeo de Aguas Residuales La Paz, en la Estación de Bombeo de Aguas Residuales ubicada en la Avenida de Marconi y en la del edificio de las oficinas centrales de María Auxiliadora.

Aguas de Cádiz sigue apostando por la sostenibilidad ampliando su flota de coches sin emisiones con un nuevo vehículo 100% eléctrico y poniendo en marcha una nueva planta fotovoltaica situada en la cubierta de la estación de bombeo de aguas residuales La Martona, ubicada en la avenida Sanidad Pública.
La empresa, que ya contaba con tres vehículos eléctricos y uno híbrido, ha realizado una inversión de 31.000€ para adquirir una furgoneta de la marca Toyota modelo Proace que ya se puede ver circulando por la ciudad.
Además, con el objetivo de seguir reduciendo sus emisiones en 2022, la empresa ha instalado una nueva planta fotovoltaica de 96kWp que producirá anualmente 161.000 kWh lo que supone un ahorro 62,79 toneladas de C02 anuales un equivalente a plantar 897 árboles o dejar de recorrer 418.600km en un coche de gasoil. En esta instalación se han elegido 200 paneles fotovoltaicos de 480Wp monocristalinos de tecnología avanzada que permiten aprovechar al máximo la radiación solar, con placas de vidrio a doble cara para hacerlas resistentes a los efectos de la corrosión que se produce en las estaciones de aguas residuales. Está previsto que la inversión realizada se amortice en tan solo cinco años y durante su vida útil, de 25 a 30 años, el ahorro por generación de energía supere ampliamente los 500.000 euros.
“Tenemos la responsabilidad moral de cuidar nuestro planeta, luchar contra el cambio climático llevando a cabo todas las acciones que se encuentren a nuestro alcance, por eso, en Aguas de Cádiz venimos trabajando desde 2016 para ser una empresa sostenible” ha destacado Ana Fernández, presidenta de Aguas de Cádiz. “Ahora, especialmente, como ciudadanos y ciudadanas tenemos el deber de cuidar, valorar y racionar el agua que utilizamos en nuestras actividades diarias, el agua es un bien escaso que tenemos que proteger” ha añadido.
Aguas de Cádiz se encuentra acreditada en SACE (Sistema Andaluz de Compensación de Emisiones) y supera una auditoría anual desde 2019 para obtener su sello de empresa verde. Cada año calcula, reduce y compensa su Huella de Carbono para convertirse en empresa con huella nula, los datos con indican que en 2021 dejó de emitir 372,32 toneladas de CO2 y se prevé que sean 395 toneladas de CO2 en 2022.

Un total de 20 empresas se presentaron a la licitación de las obras de instalación de la planta fotovoltaica en la cubierta de la estación de bombeo de aguas residuales La Martona ubicada en la avenida de la Sanidad Pública. Se trata del mayor número de empresas que se han presentado a una licitación de Aguas de Cádiz en toda su historia. La adjudicación ha recaído sobre la empresa Adentech.

La actuación tiene como objeto poner en marcha una instalación fotovoltaica que se empleará en el autoconsumo de la estación de bombeo más grande de la ciudad y a la que llega casi la totalidad de las aguas residuales y pluviales de Cádiz. De allí se impulsan hacia la estación ubicada en Cortadura y, a continuación hasta la Estación Depuradora de Aguas Residuales de Cádiz-San Fernando. De hecho, con esta planta se prevé cubrir casi el 13% de las grandes necesidades energéticas de la estación, reduciendo la facturación eléctrica anual y un importante ahorro de emisiones de CO2.

Las obras comprenden la instalación de un total de 200 paneles fotovoltaicos de 480kWp cada uno, de tecnología avanzada que permiten aprovechar al máximo la radiación solar, con placas de vidrio a doble cara para hacerlas resistentes a los conocidos efectos de la corrosión que se produce en las estaciones de aguas residuales.

La vida útil de las instalaciones fotovoltaicas se estima en 25 años. Al margen de los beneficios medioambientales que supone, Aguas de Cádiz espera amortizar la instalación en un periodo de unos ocho años, y se estima que durante toda su vida útil la generación de energía de la misma supere ampliamente los 500.000 euros, lo que supone. Es decir, al menos cinco veces el coste de la inversión, que es de 110.000 euros, con un plazo de ejecución de 12 semanas.

Lucha contra el cambio climático y apuesta por las energías renovables

Con esta actuación, incluida en el Plan Director de Sostenibilidad y Utilización de Energías Renovables de Aguas de Cádiz, la empresa municipal sigue apostando por la generación de energías renovables, lo que la ha convertido en pionera entre las operadoras del agua en la eliminación de la huella de carbono y de la huella hídrica gracias, entre otras cosas, al uso de energías renovables en sus instalaciones.

La planta de La Martona se une a las que recientemente han puesto en marcha en la Estación de Bombeo de Aguas Residuales La Paz, en la Estación de Bombeo de Aguas Residuales ubicada en la Avenida de Marconi y en la del edificio de las oficinas centrales de María Auxiliadora.

Aguas de Cádiz lleva más de cinco años calculando su huella de carbono y está ejecutando importantes acciones encaminadas a reducir el calentamiento global. Estas actuaciones han supuesto dejar de emitir 307,7 toneladas de CO2 a la atmósfera, cantidad que irá en aumento, con la previsión de haber dejado de emitir hasta 372,32 toneladas de CO2 en 2021 y de 423,7 toneladas de CO2 en 2022.

Al margen de los beneficios para el medio ambiente, cabe destacar que, con estas medidas, Aguas de Cádiz ha ahorrado más de un millón de euros desde 2015, lo que supone un 45% del gasto en energía eléctrica y el consumo de kilovatios hora (Kwh) se ha reducido al año en un 35%, poniendo así las medidas que permitirán cumplir con el compromiso del Acuerdo de París de 2015 de reducir en un 50% la emisión de gases de efecto invernadero. Por otra parte, el ODS (Objetivo de Desarrollo Sostenible) número 7 de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas es “Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna” para luchar contra el cambio climático.

Además, la empresa ha renovado el sello de ‘Registro de huella carbono, compensación y proyectos de absorción de CO2’ que otorga el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico por compensar totalmente sus emisiones CO2 ya que garantiza la huella de carbono nula mediante el sistema de reforestación de árboles, siendo, a día de hoy, la única operadora de agua de Andalucía y una de las tres de España que aparece en este registro de carácter voluntario. La compensación total de la huella de carbono quiere decir que Aguas de Cádiz cumple con tres requisitos establecidos: calcular, reducir y compensar. Además, Aguas de Cádiz está registrada en el SACE (Sistema Andaluz de Compensación de Emisiones) y supera una auditoría anual por una empresa acreditada.

La empresa municipal Aguas de Cádiz ha sacado a licitación las obras de instalación de una planta fotovoltaica en la cubierta de la estación de bombeo de aguas residuales Martona, ubicada en la avenida de la Sanidad Pública. El valor estimado del contrato asciende a 135.863,32 euros (IVA incluido) y el plazo de ejecución de 98 días, pudiendo las empresas interesadas presentar sus ofertas hasta el próximo 18 de enero.

Respecto a los plazos, el anuncio de licitación recoge que, por motivos de interés público y de la empresa Aguas de Cádiz, el inicio de la obra y su acta de replanteo podrá demorarse hasta un plazo máximo de seis meses.

La actuación promovida por Aguas de Cádiz tiene por objeto la puesta en marcha de una instalación fotovoltaica para consumo eléctrico en la Martona e inyección de excedentes a la red de distribución. Como fuente de energía renovable, dicha instalación permitirá un importante grado de autoconsumo energético, reduciendo así la facturación eléctrica anual y un importante ahorro de emisiones de CO2.

De esta manera, la empresa municipal sigue apostando por la generación de energías renovables, siendo este proyecto fruto de la política de Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que la operadora gaditana del ciclo integral del agua sigue para la generación de energía cien por cien renovable.

Según recoge el proyecto de la actuación, en la Martona, que es la estación de bombeo más grande de Cádiz, se levantarán 197 paneles fotovoltaicos de última generación, de 400 Wp cada uno, con tecnología avanzada que permite aprovechar al máximo la radiación y con placas de vidrio a doble cara para hacerlas inmunes a los conocidos efectos de la corrosión que se produce en las estaciones de aguas residuales.

La planta estará dotada de cuatro inversores de 20Kw, con una potencia nominal de la planta de 77,815 kWp y una generación anual de energía de, aproximadamente, 133.872 kWh al año, lo que equivale al consumo medio doméstico anual de 41 viviendas.

Como se ha indicado, esta energía se empleará en el autoconsumo de la estación de bombeo por la que circula casi la totalidad de las aguas residuales de Cádiz y buena parte de las pluviales. Con esta planta fotovoltaica se prevé cubrir casi un 12% de las grandes necesidades energéticas que requiere la planta.

La vida útil de la instalación se estima en 25 años. Al margen de los beneficios medioambientales que supone, Aguas de Cádiz espera amortizar la instalación en un periodo de unos ocho o diez años y estima que el ahorro en los 25 años de vida útil será de, aproximadamente, 458.000 euros.

Cabe recordar que Aguas de Cádiz está siendo pionera entre las operadoras del ciclo integral del agua en la eliminación de la huella de carbono y de la huella hídrica. Además, la empresa municipal sigue estudiando otros métodos y medios que permitan descarbonizar la empresa, ya sea mediante otros generadores de energía o mediante la reducción de sus consumos.

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La empresa municipal Aguas de Cádiz sigue ejecutando acciones encaminadas a la reducción de su huella de carbono y de los Gases de Efecto Invernadero (GEI) gracias, entre otras cosas, al uso de energías renovables en sus instalaciones.

En esta ocasión, Aguas de Cádiz ha puesto en marcha una nueva planta fotovoltaica en la Estación de Bombeo de Aguas Residuales La Paz, ubicada en la plaza Arillo como parte y continuación del Plan Director de Sostenibilidad y Utilización de Energías Renovables, iniciado hace unos años por la empresa municipal.

Esta planta, que se encuentra en periodo de pruebas, ocupa la totalidad del espacio disponible en la cubierta de esta EBAR y posee una potencia punta de 7,49 Kwp. Esta potencia la produce los 14 paneles de última generación de 535 watios, que conforman la planta. Cada panel cuenta, además, con un optimizador de funcionamiento para mejorar el rendimiento total del sistema ante las sombras que en determinados momentos puedan proyectar los edificios adyacentes.

Los datos del rendimiento, así como otra gran cantidad de parámetros eléctricos que ofrece el sistema, son enviados cada cinco minutos a una página web de servicio. Estos datos se reciben y monitorizan en las oficinas de Aguas de Cádiz de la avenida María Auxiliadora desde donde se atenderán las alarmas, se realizarán estudios y se verificará el funcionamiento adecuado de la planta.

Se estima que pueda producir al año unos 11.160 kWh de energía, lo que supone el 22,56% del consumo total de esta estación, que en el ejercicio 2020 fue de 49.448 Kwh. Este porcentaje oscila entre el 35% de los mejores días de irradiación y el 12% en días de invierno.

De los 11.160 Kwh generados al año por la planta, se estima que el 70% será para autoconsumo mientras que el 30% restante son excedentes a enviar a la red eléctrica  con compensación en la factura por parte de la operadora eléctrica.

Se espera también que en breve pueda entrar en funcionamiente la planta fotovoltaica que Aguas de Cádiz está instalando en la Estación de Bombeo de Aguas Residuales ubicada en la Avenida de Marconi.

Estas plantas se unen al resto de plantas ya instaladas en Aguas de Cádiz. La primera de ellas, y de mayores propociones, fue la que se levantó en la azotea de las oficinas del edificio de María Auxiliadora y que fue ampliada el año pasado. A esa planta le siguieron otras dos, una en la Estación de Bombeo de Aguas Residuales Alcalde Juan de Dios Molina (La Martona) y otra en la cubierta del almacén que la empresa tiene en la Zona Franca.

Lucha contra el cambio climático

Aguas de Cádiz lleva más de cinco años calculando su huella de carbono y está ejecutando importantes acciones encaminadas a reducir el calentamiento global. Estas actuaciones han supuesto dejar de emitir 307,7 toneladas de CO2 a la atmósfera, cantidad que irá en aumento, con la previsión de haber dejado de emitir hasta 372,32 toneladas de CO2 en 2021 y de 423,7 toneladas de CO2 en 2022.

Al margen de los beneficios para el medio ambiente, cabe destacar que, con estas medidas, Aguas de Cádiz ha ahorrado más de un millón de euros desde 2015, lo que supone un 45% del gasto en energía eléctrica y el consumo de kilovatios hora (Kwh) se ha reducido al año en un 35%, poniendo así las medidas que permitirán cumplir con el compromiso del Acuerdo de París de 2015 de reducir en un 50% la emisión de gases de efecto invernadero. Por otra parte, el ODS (Objetivo de Desarrollo Sostenible) número 7 de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas es “Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna” para luchar contra el

Además, la empresa ha renovado el sello de “Registro de huella carbono, compensación y proyectos de absorción de CO2” que otorga el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico por compensar totalmente sus emisiones CO2 ya que garantiza la huella de carbono nula o ‘Emisión Cero’ mediante el sistema de reforestación de árboles, siendo, a día de hoy, la única operadora de agua de Andalucía y una de las tres de España que aparece en este registro, de carácter voluntario. La compensación total de la huella de carbono quiere decir que Aguas de Cádiz cumple con tres requisitos establecidos: calcular, reducir y compensar. Además, Aguas de Cádiz está registrada en el SACE (Sistema Andaluz de Compensación de Emisiones) y supera una auditoría anual por una empresa acreditada.

La empresa municipal Aguas de Cádiz sigue apostando por la generación de energías renovables y tiene ya redactados otros dos proyectos de ejecución para la instalación de sendas plantas fotovoltaicas en dos de sus instalaciones que se unirán a la planta que ya existe en la cubierta del edificio de oficinas de la Avenida María Auxiliadora y que se empezó a explotar hace ahora tres años. Cuando estén en funcionamiento, entre las tres plantas se generará una energía equivalente al consumo anual de 94 viviendas.
Una de estas nuevas plantas se construirá en la cubierta del edificio de la Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR) que tiene la empresa en la Avenida de la Sanidad, conocida popularmente como la “Martona”, y la otra se integrará sobre los faldones de la cubierta de la nave almacén ubicada en el recinto exterior de la Zona Franca. Estos proyectos son frutos de la política de Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que la operadora gaditana del ciclo integral del Agua sigue para la generación de energía 100% renovable.
En la “Martona” -la estación de bombeo más grande de Cádiz- se levantarán 197 paneles fotovoltaicos de última generación, de 400 Wp cada uno, con tecnología avanzada que permite aprovechar al máximo la radiación y con placas de vidrio a doble cara para hacerlas inmunes a los conocidos efectos de la corrosión que se produce en las estaciones de aguas residuales. La planta estará dotada de cuatro inversores de 20 Kw, con una la potencia nominal de la planta de 77,815 kWp y una generación anual de energía de aproximadamente 133.872 kWh al año que equivale al consumo medio domestico anual de 41 viviendas.
Esta energía se empleará en el autoconsumo de la EBAR por la que circula casi la totalidad de las aguas residuales de Cádiz y buena parte de las pluviales. Durante el ejercicio pasado, el consumo registrado en estas instalaciones fue de 1.168.292 kWh. Con esta planta se cubrirá casi un 12% de las grandes necesidades energéticas que requiere la planta debido al funcionamiento, principalmente, de las bombas de impulsión. La vida útil de la planta se estima en 25 años y la inversión prevista para su ejecución es de 136.995 euros. Al margen de los beneficios medioambientales que supone, Aguas de Cádiz espera amortizar la instalación en un período de unos ocho o diez años y estima que el ahorro en los 25 años de vida útil será de aproximadamente 458.000 euros.
Por otra parte, la planta que se ha diseñado para su integración en la cubierta de la nave de la Zona Franca contará con 200 paneles fotovoltaicos también de tecnología avanzada, de 450 Wp cada uno, con cuatro inversores de 22,5 Kw, con un potencia nominal en 90 kW y una generación aproximada de energía 139.240 kWh al año, el consumo medio anual de unas 43 viviendas.

Colaboración con Eléctrica de Cádiz
En este caso, la energía que se consume al año en este edificio supone solamente el 1% de la que generará la planta por lo que el excedente lo pondrá Aguas de Cádiz a disposición de Eléctrica de Cádiz para el suministro de los clientes que la operadora tenga por la zona.
En una clara apuesta por las energías renovables, ambas empresas municipales deberán llegar a un acuerdo de colaboración para determinar cómo y dónde aplicar los excedentes de energía que produciría esta planta para no dejar pasar la oportunidad de descarbonizar a sus propias empresas y a la ciudad.
Al igual que la anterior, la vida útil estimada de esta planta fotovoltaica es de 25 años y la inversión necesaria para su ejecución es de 130.590 euros. Se espera que una vez llegado a buen puerto el acuerdo con Eléctrica de Cádiz, pueda ser amortizada en un período de unos 12 a 14 años estimándose un ahorro en los años de vida útil de más de 300.000 euros.


Empresa pionera en la reducción de la huella de carbono
Aguas de Cádiz está siendo pionera entre las operadoras del ciclo integral del agua en la eliminación de la huella del carbono y de la huella hídrica. De hecho, estas dos plantas se unirán a la que se construyó en 2017 en el edificio de María Auxiliadora con una potencia inicial de 8,2 kWp que, dado el extraordinario rendimiento conseguido en 2020, se ha ampliado a 20,7 kWp. La planta ya ampliada será capaz de generar unos 33.000 kWh al año de energía 100% renovable para autoconsumo del suministro del propio edificio de Aguas de Cádiz. En términos porcentuales supone un 38% de los 88.000 kWh que consume anualmente estas instalaciones, lo que equivale a la energía media consumida por 10 viviendas al año, según datos de REE (Red Eléctrica Española).
Una vez implantadas estas medidas, en principio pensadas para ejecutarse en el período 2021-2022, cerca del 20% del total de la energía consumida por Aguas de Cádiz se habrá generado mediante energía solar fotovoltaica, lo que además de suponer un ahorro económico, genera una sinergia en cuanto a la huella de carbono.
A pleno rendimiento, la empresa dejaría de emitir el equivalente a 107 toneladas de CO2 al año lo que equivale a plantar 1.508 árboles o recorrer casi 713.000 km al año es un turismo medio.

ACASA, sigue estudiando otros métodos y medios que permitan “descarbonizar” la empresa, ya sea mediante otros generadores de energía o mediante la reducción de sus consumos. Entre estas medidas están: la reforma eléctrica de los bombeos de La Paz y Marconi (en ejecución); el estudio de instalaciones de sensorización y tele lectura para medición de consumos eléctricos y caudales bombeados; el estudio de la optimización hidráulica y eficiencia de los bombeos de estaciones de aguas residuales y aguas pluviales; la continuación de la mejora de eficiencia de equipos de iluminación y aire acondicionado de todas las instalaciones; el estudio de viabilidad para ubicar nuevas pequeñas plantas fotovoltaicas en otros emplazamientos (EBAR Marconi, EBAR La Paz) y el estudio de viabilidad para la implantación de pequeños aerogeneradores urbanos, la denominada “mini-eólica” en distintas ubicaciones e instalaciones de la empresa.