La empresa municipal Aguas de Cádiz ha finalizado las obras que permiten mejorar el funcionamiento de bombeo de caudal de aguas residuales que se impulsan desde la ciudad hasta la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Cádiz-San Fernando.
Se trata de una actuación desarrollada en la Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR) de Cortadura y que ha servido para modernizar y adecuar estas instalaciones y dotarlas de mayor operatividad y seguridad, automatizar los procesos y, en definitiva, incrementar su capacidad de bombeo.
La EBAR Cortadura está situada en la esquina de las calles Chiclana y El Puerto de Santa María, frente a los depósitos de agua potable ubicados en la Zona Franca y anexas al punto limpio de Cádiz. Fue construida a finales de los años 80 por lo que las instalaciones estaban bastante deterioradas y su funcionamiento hidráulico necesitaba ser mejorado.
Estas obras de remodelación han sido ejecutadas por la Agrupación de Interés Económico (AlE) EDAR Cádiz-San Fernando, concesionaria que explota la depuradora, al amparo del acuerdo de ejecución de obras y explotación firmado con el Ayuntamiento de Cádiz.
Esta actuación ha contado con un presupuesto de 857.770 euros y ha consistido en la adecuación de la entrada de aguas y la remodelación del canal de entrada, en la sustitución de las bombas de impulsión por otras más modernas anti atascos con mayor capacidad de bombeo, la mejora en las instalaciones electromecánicas, la automatización de la estación a través de telemando y telecontrol y en una obra civil para la adecuación y modernización de todo el recinto exterior y del propio edificio.
Todas las aguas residuales de la ciudad de Cádiz pasan por aquí antes de ser impulsadas hacia la depuradora puesto que a esta estación llegan actualmente cuatro conducciones: dos de ellas procedentes de la EBAR “La Martona”, una de la EBAR de Tabacalera y otra de la EBAR Villa de Rota.
Estas obras suponen una mejora para el medio ambiente ya que, al aumentar los caudales enviados a la EDAR en los episodios de lluvia, disminuyen considerablemente los volúmenes de los vertidos autorizados en estas circunstancias.

La empresa pública municipal Aguas de Cádiz va a realizar importantes obras de mejora en el interior de dos de las trece estaciones de bombeo de aguas residuales (EBAR) que hay en la ciudad, concretamente en las ubicadas en la barriada de La Paz y en la avenida Marconi. En estas dos intervenciones Aguas de Cádiz invertirá 103.051,71 euros.

Las obras servirán para llevar a cabo una renovación completa de los sistemas eléctricos y de telecontrol en ambas instalaciones, puesto que el paso de los años y el ambiente corrosivo que persiste en cualquier estación de bombeo han dejado obsoletos y deteriorados sus sistemas. La renovación de estos sistemas es necesaria para poder cumplir con y legalidad vigente y servirá, además, para mejorar la eficiencia energética de estas estaciones de bombeo, al igual que ya se ha hecho en otras instalaciones de la empresa.

Las obras han sido adjudicadas esta semana por un importe total de 103.051,71 euros, repartidos en 52.686,74 euros en la obra de la avenida Marconi y 50.364,97 euros en la de la la EBAR de la Barriada de La Paz, situada en la avenida Guadalquivir esquina con avenida Guadalete. La empresa encargada de las obras será Gika Soluciones Electrónicas S.L y el plazo de ejecución previsto es de cuatro meses.

La reforma incluye la renovación de todos los equipos, sistemas de mando y protección, control remoto, iluminación, sistemas de seguridad, así como la modificación de la acometida eléctrica y las instalaciones de de nueva caja de protección, de la arqueta de conexiones, de los cuadros de mando, del alumbrado de emergencia, de la iluminación led y de nuevos equipos de monitorización remota.

En la mañana de hoy se ha aprobado por unanimidad la constitución tanto de la Junta General como del Consejo de Administración de la sociedad supramunicipal EDACAFESA (Estación Depuradora de Aguas Residuales Cádiz-San Fernando), ente interlocal que gestiona y controla a la empresa concesionaria de la depuradora a la que van las aguas residuales de las ciudades de Cádiz y de San Fernando para su tratamiento de depuración.
Se trata de un trámite necesario para que esta Sociedad Anónima Pública, constituida por los ayuntamientos de Cádiz, que participa en un 60%, y San Fernando, con un 40%, pueda cumplir con su labor de fiscalización del funcionamiento de la empresa concesionaria encargada de la explotación de la depuradora -la Agrupación de Interés Económico de la Estación Depuradora de Aguas Residuales de Cádiz-San Fernando (AIE EDAR Cádiz-San Fernando)- tal y como recoge el pliego de adjudicación de la concesión hecha en 2001.
Uno de los principales retos que tiene por delante este organismo es el tratamiento terciario de las aguas depuradas que permita la reutilización del agua regenerada para labores de baldeo y riego en ambas ciudades. Para ello, es necesario la instalación de un procedimiento adicional en la EDAR que adecúe las calidades fisicoquímicas del agua resultante para poderla usar con estas finalidades.
La sociedad EDACAFESA, que es además la titular de los terrenos en instalaciones de la depuradora, es la encargada de garantizar la operatividad de este importante servicio de depuración con el que ambos municipios completan el ciclo integral del agua. Debe velar por el cumplimiento de la vigilancia y control de los vertidos al mar para que la EDAR Cádiz-San Fernando funcione, como lo hace hasta ahora, con todas las garantías medioambientales y cumpliendo la normativa vigente.
Tanto la convocatoria de la Junta General como del Consejo de Administración se han realizado de manera telemática. En la primera de ellas se ha elegido como presidente de EDACAFESA al edil del Ayuntamiento de San Fernando Ignacio Bermejo y como vicepresidenta a la concejala del Ayuntamiento de Cádiz y presidenta de Aguas de Cádiz, Ana Fernández. Estos nombramientos son rotatorios con lo que, en dos años, la presidencia será para el Ayuntamiento de Cádiz y la vicepresidencia para San Fernando. La Junta General está compuesta por nueve representantes del Ayuntamiento de Cádiz que son: Ana Fernández, Montemayor Mures, Martín Vila, Rocío Sáez, José Manuel Cossi, Juan José Ortiz, María José Rodríguez, Rosa de la Flor y María del Carmen Fidalgo; y por seis representantes del Ayuntamiento de San Fernando que son: Ignacio Bermejo, Claudia Márquez, Jaime Armario, María del Carmen Roa, Francisco José Romero y Carlos José Zambrano.
En cuanto al Consejo de Administración, ha quedado constituido por Ana Fernández, María José Rodríguez, Jesús Oliden y Emilio García, por parte del Ayuntamiento de Cádiz, y por Ignacio Bermejo, Federico Fernández y Rafael Hidalgo, por parte del Ayuntamiento de San Fernando.

La empresa municipal Aguas de Cádiz está colaborando con la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía para la detección de la propagación del Covid-19 en las aguas residuales de la ciudad, después de que comunicara este verano al Gobierno andaluz su interés en participar en la Red Andaluza de Vigilancia de Aguas Residuales, un sistema de alerta temprana del que forma parte ya la ciudad de Cádiz para la detección del Covid-19 en las redes de saneamiento municipales mediante la toma de muestras en varios puntos para su posterior análisis de unidades genómicas del virus SARS-CoV-2, así como otros parámetros adicionales.

Aguas de Cádiz ha iniciado a mediados de este mes de noviembre su participación en este proyecto para lo que, previamente, había mantenido varias reuniones de trabajo con la Delegación Territorial de la Consejería de Salud y Familias y con el comité técnico de seguimiento constituido para poner en marcha esta red de vigilancia en el que están presentes también el jefe del Servicio de Salud del Ayuntamiento de Cádiz, Miguel Macías, y técnicos de Sanidad Ambiental y de Epidemiología del SAS.

En ese comité técnico se han fijado las bases de partida del estudio, se analizará y definirá los puntos de muestreo, se establecerá un cronograma de seguimiento y funcionamiento de la red, se propondrá medidas de información a la población, se elaborará un informe de resultados y también un sistema de transmisión de la información.

La presidenta de Aguas de Cádiz, Ana Fernández, destaca el valor añadido que se le está dando a las aguas residuales para la detección de material genético del virus, “un hecho importante porque, a partir de ahora, no solo tenemos la misión de devolverlas al medio natural limpias y depuradas, sino que se convierten en un medio para proporcionar información destacada sobre la población”.

En concreto, Aguas de Cádiz tomará muestras una vez a la semana que servirán para analizar la circulación del virus en la red e informará puntualmente a la autoridad sanitaria que es quien analiza e interpreta los datos proporcionados. Para determinar las zonas de recogida de muestras se han estudiado las cuencas hidráulicas de saneamiento de la ciudad y los lugares con más carga, sin abarcar los hospitales.

Así, se han elegido tres zonas sectoriales y una global. Las zonas sectoriales son la cuenca noreste del casco antiguo que abarca las zonas de La Viña hasta la Alameda Apodaca y parte de la zona centro; la cuenca de la Barriada de La Paz; y la cuenca parcial de la avenida principal entre las calles Juan Ramón Jiménez y Padre Chaminade. La muestra global será de forma integrada (tomas durante 24 horas) y se tomará en La Martona, la principal estación de bombeo de aguas residuales de la ciudad.

Salvo la muestra integrada, la hora más óptima para la toma de muestras en las zonas sectoriales es las 11:00 horas, común al resto de ciudades andaluzas que forman parte del proyecto. Los datos recogidos se integrarán en un repositorio común.

La puesta en marcha de una red de alerta de rebrote de Covid-19 a través de la medida y el análisis de las aguas residuales parte del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico junto con el Ministerio de Sanidad y el apoyo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y las comunidades autónomas. Al mismo tiempo, esa red forma parte también del Plan Andaluz de Vigilancia y Prevención de Brotes Covid-19 de la Junta de Andalucía, que contempla el fortalecimiento del sistema de vigilancia epidemiológica de Andalucía, así como el reforzamiento de las medidas de higiene y protección.

De la participación de la empresa pública municipal gaditana en este estudio impulsado por la Junta de Andalucía se dio cuenta en el último Consejo de Administración de Aguas de Cádiz, donde también se expuso la participación, en colaboración con la empresa Socamex, en el estudio experimental a nivel europeo del JRC Joint Research Center- Waterlab, organismo encargado de la gestión del proyecto a nivel europeo y del que también forma parte Aguas de Cádiz.

Este estudio también tiene como objetivo anticiparse a posibles rebrotes de Covid-19 a través de la extracción y recopilación de estos datos para poner en común con el resto de las investigaciones llevadas a cabo en otros países europeos para constituir un sistema fiable estándar y global de monitorización de la epidemia. Para ello, desde el pasado mes de julio, y una vez al mes, se recogen muestras durante un día entero en la EBAR La Martona que se envía a un laboratorio para su análisis y valoración.

Las aguas residuales han pasado a convertirse en una fuente de conocimiento sobre hábitos de consumo. En este caso, son un indicador de la presencia del virus en la localidad y permiten obtener datos de la expansión de la enfermedad entre la población que podrían servir como una alerta temprana.

La empresa pública Aguas de Cádiz va a acometer una de las obras más importantes de los últimos años en infraestructura hidráulica en la ciudad: la construcción de la red de abastecimiento de agua potable y de la red de saneamiento de aguas fecales en la avenida de Astilleros. El proyecto, que ya ha sido aprobado en la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Cádiz, cuenta con una inversión de 1.785.405 euros y un plazo de ejecución estimado de nueve meses.

La presidenta de Aguas de Cádiz, Ana Fernández destaca que “esta actuación posibilitará las actividades y usos en la que es actualmente el principal eje de conexión entre el centro de Cádiz y el tercer acceso, lo que la convierte en una de las principales vías de comunicación de la ciudad y una vía arterial de primer orden en la planificación municipal, objeto de diversos planes y proyectos que impulsan su desarrollo”.

Por una parte, en abastecimiento de agua, significa la consecución de uno de los principales objetivos del Plan Estratégico y del Plan Director de Infraestructuras de Aguas de Cádiz, así como del PGOU vigente, como es la culminación de la segunda arteria principal de suministro a Cádiz intramuros. Esta conducción supondrá el cierre del anillo principal de la ciudad y garantiza el abastecimiento a la zona centro en caso de producirse algún fallo en las arterias principales.

Actualmente existe únicamente una línea secundaria de 250 mm de diámetro, desconectada de la red de arterias principales y que no atraviesa la avenida en toda su longitud, sino que solo alimenta puntos de consumo en Navantia y en la estación de autobuses. Esta obra contempla la construcción de una nueva arteria de alta capacidad, de 600 mm de diámetro, 1020 metros de longitud y de fundición dúctil que discurrirá a lo largo de toda la avenida de Astilleros hasta la Cuesta de las Calesas.

Por otra parte, el proyecto contempla la instalación de la red de saneamiento puesto que actualmente carece de esta infraestructura. Por ello, esta obra incluye la construcción de un nuevo ramal de 300 mm de diámetro y 921 metros de longitud, de gres, material excepcional para soportar la agresividad química del agua. Este colector recogerá las aguas residuales de toda la avenida para incorporarlas a la red general de saneamiento. Para su diseño se han tenido en cuenta los nuevos usos y actuaciones previstas en un horizonte de 20 años. En cuanto a las aportaciones de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz, además de contar con las generadas a día de hoy, la nueva conducción ha sido dimensionada para incorporar los futuros desarrollos previstos por la APBC.

Además, se construirá una nueva estación de bombeo en la misma avenida para la elevación del agua residual hasta la Avenida de las Cortes mediante un tubo de impulsión de 506 metros de longitud. Contará con dos bombas sumergibles de última tecnología con sistema anti atasco para minimizar las averías que causan las toallitas higiénicas. La obra se completa con la sustitución del tramo inicial de la red existente en la Avenida de Las Cortes para aumentar su capacidad y garantizar el correcto funcionamiento de los caudales previstos.

Ana Fernández destaca la necesidad de esta obra dadas las actuaciones previstas en el ámbito de esta avenida como son el acceso ferroviario y rodado al puerto, la construcción de nuevos edificios de oficinas y de servicios, la creación de un parque empresarial en suelo portuario y la construcción de edificios y espacios comerciales, hoteleros y terciarios en los suelos liberados por las actuaciones ferroviarias.

El Consejo de Administración de Aguas de Cádiz ha aprobado por unanimidad aplicar reducciones en las facturas del agua a empresarios, autónomos y asociaciones socioculturales afectadas por la crisis del coronavirus para favorecer la actividad empresarial y el empleo en la ciudad con medidas que no pongan tampoco en riesgo la viabilidad económica de la empresa municipal de agua. Estas medidas tendrán efecto retroactivo al 15 de marzo.
Las medidas aprobadas contemplan la reducción de las cuotas fijas de abastecimiento, saneamiento y depuración excepto el canon autonómico y la tasa de gestión de residuos sólidos urbanos, para aquellos empresarios, autónomos o asociaciones socioculturales que lo soliciten por estar afectados por una paralización o reducción significativa de su actividad y de sus ingresos.
Además, a los empresarios, autónomos y asociaciones socioculturales que, debido a la crisis sanitaria hayan solicitado la baja durante el estado de alarma, se les bonificará la cuota de contratación al solicitar de nuevo el alta en el suministro.
El período de aplicación de las medidas de reducción es desde el pasado 15 de marzo, día en que entró en vigor el estado de alarma decretado por el Gobierno, y hasta un mes después de que se permita la vuelta a la actividad de cada una de las diferentes actividades empresariales.
Tras un exhaustivo estudio por parte de los técnicos de Aguas de Cádiz y dada la complejidad administrativa que encierran estas medidas, la única vía posible para ayudar a estos colectivos es la deducción en la cuota fija a empresas, autónomos y asociaciones que no han podido hacer uso de la prestación del servicio por esta situación excepcional ajena a decisiones empresariales. Al ser una empresa municipal no se pueden bonificar las facturas ni se pueden modificar las tarifas puesto que habría que tramitar un expediente, abrir una fase de exposición pública y esperar la aprobación de la Junta de Andalucía. La duración del proceso sería de cinco meses y no tendría efecto retroactivo.
En cuanto a la petición realizada por escrito por la Consejo de Hermandades y Cofradías de Cádiz, que remitió una carta en la mañana de hoy a Aguas de Cádiz solicitando la ampliación de las medidas a las cofradías, el Consejo de Administración ha decidido dejarlo sobre la mesa al no estar este asunto en el orden del día y estudiarlo de cara a una próxima reunión.
Por otra parte, la presidenta de Aguas de Cádiz, Ana Fernández, ha recordado que el consumo domiciliario de agua sigue garantizando ya que no se cortará el suministro por impagos debidos a problemas económicos justificados o a personas en riesgo de exclusión social. En este sentido, ha informado al Consejo que, en su próxima reunión, propondrá que se incremente en 100.000 € el fondo que Aguas de Cádiz destina al programa de Procedimiento para la Garantía del Derecho Humano del Agua, Suministro Mínimo Vital y Fondo Social Solidario, con lo que esta partida pasará de 300.000 a 400.000 € anuales. Además, al margen de esta medida, siguen vigentes el resto de mecanismos habilitados para paliar los problemas transitorios económicos como los aplazamientos, los fraccionamientos y lo planes de pagos personalizados.
Este Consejo -celebrado por videoconferencia- ha sido el primero que se celebra tras el decreto del estado de alarma. La presidenta ha aprovechado la ocasión para destacar la profesionalidad de los trabajadores de Aguas de Cádiz y agradecer a toda la plantilla el esfuerzo que ha venido realizando durante toda esta crisis para que Cádiz cuente con un buen servicio de abastecimiento y saneamiento, esencial siempre y ahora más que nunca.
Por otra parte, y a preguntas del Grupo Socialista, Ana Fernández ha señalado que si bien las fuentes ornamentales han estado apagadas durante este periodo de confinamiento, no ha ocurrido lo mismo con las fuentes de beber repartidas por la ciudad puesto que prestan un servicio público y ha explicado que las primeras han empezado a entrar en funcionamiento de manera progresiva desde el lunes pasado y que las fuentes de beber también están siendo limpiadas y desinfectadas durante estos días.

Aguas de Cádiz está realizando labores de limpieza y revisión de las redes de saneamiento en calles en las que, en circunstancias normales, estos trabajos son más complicados porque afectan al tráfico, provocan cambios en las líneas de autobuses urbanos y ocasionan molestias a los vecinos, comercios y establecimientos. La empresa municipal de agua ha aprovechado la escasa o nula presencia de personas en las calles durante estas semanas atrás para acometer los trabajos que, eso sí, han tenido que llevarse a cabo con equipos más reducidos debido a los turnos establecidos durante el estado de alarma.

Concretamente, durante esta última semana se está trabajando intensamente en la limpieza de choque de la red de pluviales de la calle Tolosa Latour en donde las raíces de los árboles habían crecido de tal manera que estaban obstruyendo las tuberías de manera considerable.

Asimismo, las labores de limpieza se han intensificado también en algunas zonas del paseo marítimo en donde la acumulación de arena de playa provocada por los últimos temporales casi habían colapsado las conducciones.

Para la limpieza, se han establecido varias fases de actuación. En la primera fase, desde el 14 hasta el 28 de marzo, se han limpiado las siguientes calles o avenidas: Fernández Ladreda, Segunda Aguada, Hospital de Mujeres, Alcalá Galiano, José de Dios, Fernández Shaw, Rosario Cepeda, Sagasta, San José, Torre, Jesús Nazareno, Diego Arias, Almírcar Barca hasta Marianista Cubillo, Pérgola, Jacinto, parte de Acacias, Juan Carlos I con Avenida de la Coruña, Avenida de la Ilustración y Juan Ramón Jiménez.

La segunda fase terminará esta misma semana y en ella se ha actuado en las siguientes zonas: Almadraba, Caracolas, Nereidas, Sirenas, Villa de Parada, Neptuno, Paseo Marítimo desde Brasil hasta Cortaduras, Almírcar Barca hasta calle Brasil, Tolosa Latour, Acacias, Santa Cruz de Tenerife, Brunete, Ciudad de Santander y 24 de Julio.

A partir del próximo lunes 11 de mayo se espera poder ampliar el equipo humano y destinar un camión más de limpieza de imbornales y se prevé limpiar las siguientes calles: Sacramento, Bahía Blanca, Rosa, Regimiento de Infantería y García Carrera.

El plan de mantenimiento y control de la red de saneamiento de Aguas de Cádiz establece que los colectores, los imbornales y las estaciones de bombeo deben ser revisadas periódicamente para detectar injerencias y comprobar las conducciones en aspectos básicos de conservación y limpieza.

El Ayuntamiento de Cádiz, a través de la empresa municipal, Aguas de Cádiz ha reiniciado esta semana los trabajos a pie de calle en las infraestructuras tanto de saneamiento como de abastecimiento que tuvieron que ser aplazados por las restricciones de movilidad del estado de alarma. Durante estas últimas semanas, la empresa municipal sí que ha podido atender a los avisos de las urgencias que han ido surgiendo y ha realizado labores de mantenimiento de la red de fecales y pluviales, aunque es ahora cuando está volviendo poco a poco a cierta normalidad en las obras y a un ritmo lento todavía debido a la reducción por la distribución por turnos de los equipos operativos.

Entre otras actuaciones, desde este lunes, 27 de abril, se han reiniciado las obras de la última fase de la renovación de la red de abastecimiento del paseo marítimo en el tramo final desde la glorieta Ingeniero La Cierva a Cortadura. Está previsto que los trabajos concluyan esta misma semana y se han retomado para evitar molestias en el futuro a los restaurantes y locales de la zona, ahora cerrados. Como se informó en su día, se trata de terminar la última fase que quedaba pendiente del proyecto de sustitución de las infraestructuras hidráulicas obsoletas en el tramo antes mencionado.

Los trabajos en abastecimiento han consistido en la sustitución de las tuberías antiguas de fibrocemento por otras nuevas de material de fundición dúctil. Aprovechando las obras del carril bici y en un trabajo coordinado con las administraciones promotoras del mismo, se han anulado 950 metros lineales de red de fibrocemento y se han instalado 975 metros lineales de tubería de 150 milímetros de diámetro de fundición dúctil.

De las 50 acometidas de agua que incluye el proyecto, solo quedaban cuatro pendientes de instalar y que son las que se están instalando ahora para poder poner en servicio la nueva canalización y anular la antigua. Caber recordar también que la obra ha servido para mejorar la red de saneamiento puesto que el colector de aguas residuales estaba en muy mal estado de conservación en algunos tramos y ocasionaba problemas a los vecinos.

En total, la inversión realizada por Aguas de Cádiz en este proyecto ha sido de 492.600 euros más IVA. Si tenemos en cuenta que, en el Plan Director de Infraestructuras aprobado en 2017, estas actuaciones estaban previstas realizarlas por un coste de 923.000 euros (733.000 euros para saneamiento y 190.000 para abastecimiento) Aguas de Cádiz ha ahorrado 430.400 euros de dinero público al hacer coincidir estas obras con las del carril bici puesto que los gastos se reducen al no tener que incluir los costes de demolición y reposición del pavimento.

Al margen de esta obra, Aguas de Cádiz ha iniciado esta semana o está a punto de iniciar obras de mantenimiento y mejora en las redes en otros puntos de la ciudad. Por ejemplo, en las calles Beato Diego, San Pedro y Valverde se están instalando nuevas conexiones entre las conducciones de abastecimiento de agua ya existentes y se ha iniciado la sustitución de válvulas de corte que, por su antigüedad, no operan correctamente.

Por otra parte, en saneamiento, comienzan la semana que viene obras en la calle Murillo y en la calle Juan Ramón Jiménez para reparar tramos en las conducciones de saneamiento. Tras avisos por atascos, una cámara de inspección ha detectado roturas y el consiguiente peligro de posibles hundimientos de las canalizaciones y del pavimento puesto que los tubos están deteriorados debido a la antigüedad de la red y al ataque de los gases.

Por último, y en coordinación con el Ayuntamiento de Cádiz, se está trabajando en un tramo de la red de abastecimiento para adecuar las conexiones hidráulicas que garantice el suministro de agua al huerto urbano de Cortadura.

Aguas de Cádiz va a participar en un proyecto piloto de sistema de evaluación para medir los indicadores básicos de su gestión del ciclo integral del agua en la ciudad de Cádiz. Se trata de una iniciativa que propone establecer un sistema común de evaluación de los servicios que mida la eficacia en la gestión e incremente la transparencia.
La empresa municipal de agua ha dado el paso para formar parte de este proyecto, promovido por la Asociación Española de Operadores Públicos de Abastecimiento y Saneamiento (AEOPAS), en un encuentro celebrado esta semana en Badajoz en el que han participado 25 empresas de agua de diferentes puntos de España y al que han acudido la presidenta de Aguas de Cádiz, Ana Fernández, el gerente, Jesús Oliden y el director de logística y estudios especiales de Aguas de Cádiz, José Antonio Campo-Cossío.
La presidenta de Aguas de Cádiz valora de manera positiva este proyecto piloto de evaluación puesto que servirá para saber, por ejemplo, “en qué medida se tiene en cuenta el derecho humano al agua, el acceso al agua, la rendición de cuentas, la transparencia, la participación ciudadana o la adaptación al cambio climático desde una gestión pública del servicio”.
Por su parte, Jesús Oliden destaca que es la primera vez que las empresas públicas de agua se unen para establecer criterios comunes que mejoren los indicadores básicos de su gestión porque es importante “cuantificar y medir lo que hacemos para compararnos con lo que se hace en otros puntos de España. Es decir, estudiar las tendencias y ver en qué podemos mejorar para ganar en eficacia y en transparencia y avanzar hacia la excelencia a través de una buena gestión de un bien tan necesario como limitado”.
Este proyecto piloto de evaluación se va a poner en marcha en las entidades participantes con unos indicadores de: transparencia, participación ciudadana, asequibilidad y calidad del servicio, sostenibilidad y derecho humano al agua. “Esto permitirá -según el gerente de AEOPAS, Luis Babiano- hacer una fotografía de la situación actual y establecer un marco comparativo; no basta decir que el agua es cara o barata, sino tener en cuenta las condiciones individuales en cada caso”.
El sistema de indicadores para la gestión del agua ha sido elaborado por el catedrático e investigador de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), Enrique Cabrera, y junto con Cádiz, otras cuatro empresas se han unido a este proyecto piloto: Promedio, servicio provincial de abastecimiento de agua potable de Badajoz; Emasesa, Empresa Metropolitana de Abastecimiento y Saneamiento de Aguas de Sevilla; Aguas de Xàbia y Aigües del Prat. Aguas de Cádiz usará y analizará ratios de los dos últimos años y presentará sus primeras conclusiones en el mes de julio.

Coincidiendo con el Día Mundial del Saneamiento, la presidenta de Aguas de Cádiz, Ana Fernández, junto con la vicepresidenta, María José Rodríguez, y el gerente de Aguas de Cádiz, Jesús Oliden, ha presentado en la mañana de hoy en la Plaza de la Catedral tres iniciativas que buscan mejorar la red de saneamiento de la ciudad.

Por una parte, la empresa municipal de aguas ha expuesto los vehículos del servicio de saneamiento de la empresa entre los que se encontraban los nuevos vehículos que acaba de adquirir para seguir mejorando en las labores de limpieza sistemática de la red de alcantarillado, limpieza de imbornales y mantenimiento de las estaciones de bombeo.

En concreto, la ciudad de Cádiz cuenta desde hoy con seis camiones, tres furgones y un turismo nuevos. Los camiones se han fabricado por encargo para Aguas de Cádiz de distintos tonelajes para ajustarlo a las necesidades y facilitar, en su caso, el acceso a calles estrechas. Se trata de dos camiones de succión de 18 toneladas, un camión de succión de 16 toneladas, un camión de 12 toneladas (con capacidad de aspiración de 2.000, 1.600 y 850 m3 por hora respectivamente) y un camión grúa para la retirada de residuos de las estaciones de bombeo. Además, se han incorporado a la flota tres furgones eléctricos para transporte de personal y material y un turismo híbrido.

Ana Fernández ha destacado que se trata de vehículos “más sostenibles y respetuosos con el medio ambiente, que reducen el ruido en un 50% con respecto a los convencionales y ahorra agua en las labores de limpieza”. La presidenta de Aguas de Cádiz recuerda que la adquisición de estos equipos no ha supuesto una inversión inicial extra para Aguas de Cádiz puesto que estas mejoras forman parte del contrato que la empresa municipal adjudicó a SOCAMEX, S.A. en vigor desde el pasado mes de febrero. Además, permitirán triplicar los metros lineales de alcantarillado que se limpian al año en la ciudad. Es decir, se pasará de limpiar 19.000 metros a limpiar 60.000 metros.

Además de estos vehículos nuevos se han expuesto otros vehículos de apoyo que ya estaban prestando servicio. Se trata de dos camiones de succión 18 y 9 toneladas y un furgón con cámara robotizada de vídeo que inspecciona y graba el interior de las tuberías.

Se incorporan al servicio técnicas novedosas para la inspección de colectores, como una pértiga de inspección wifi que permite la inspección rápida de redes de saneamiento, o un robot de fresado de conducciones que elimina obstáculos en las tuberías sin necesidad de abrir zanjas.

Desde el inicio de este nuevo contrato, en febrero hasta el pasado 31 de octubre, se han extraído 620 toneladas de residuos de la red de saneamiento, frente a las 498 toneladas que se retiraron en todo 2018.

En el acto de presentación de la flota también han intervenido Jaime Morell, secretario general de la Asociación Española de Operadores Públicos de Abastecimiento y Saneamiento (Aeopas), quien ha calificado a Aguas de Cádiz como “una de las empresas más activas de la asociación” y ha resaltado su “eficiencia, demostrada con iniciativas pioneras en toda España”. Y asimismo, ha hecho hincapié en su transparencia y en “el acercamiento de la compañía a la ciudadanía, considerándolo como legítimo propietario de un bien público como es su agua”.

El director de Concesiones, Alcantarillado y Limpiezas Industriales en Socamex, Juan Luis Recio, ha explicado las tipologías y características de los nuevos vehículos que van a mejorar la limpieza del alcantarillado en todas las calles de la ciudad. “Hoy es un día importante. Es un orgullo presentar estos vehículos, entre los que se encuentran seis camiones de alcantarillado de distintas tipologías (diferentes toneladas), furgonetas eléctricas, comprometidas con el medio ambiente, además de un furgón con cámara de televisión para visualizar averías en tuberías sin necesidad de abrir zanjas, y un camión grúa para la retirada de los residuos que queden en las estaciones de bombeo”.

Por otra parte, esta presentación ha servido también para que Aguas de Cádiz haya dado a conocer la iniciativa que ha puesto en marcha para llamar la atención sobre la importancia de cuidar y mantener las redes urbanas de saneamiento y los perjuicios de arrojar papeles, colillas, etc. Para ello, la empresa va a colocar un total de 50 placas de latón junto a otros tantos husillos repartidos por la ciudad con la inscripción “No arrojes nada. El mar empieza aquí”. El primero de ellos ya se ha colocado en la Plaza de la Catedral y el resto se repartirán en las zonas más transitadas de la ciudad, atendiendo especialmente a los desplazamientos de peatones, rutas turísticas, zonas actividades de ocio y recreo en espacios públicos, espacios emblemáticos y zonas monumentales.

Por último, en este acto se presentado la nueva imagen que ha elaborado Aguas de Cádiz para continuar con la campaña que advierte sobre el mal uso de las toallitas húmedas. La empresa municipal dedica un gran esfuerzo a la limpieza de los 175 kilómetros de su red de saneamiento y de las 11 estaciones de bombeo de aguas residuales repartidas por la ciudad.

Este esfuerzo es aún mayor a causa del consumo cada vez mayor de toallitas higiénicas puesto que forman enormes madejas en las tuberías imposibles de deshacer produciendo atascos y deterioros en la red y las estaciones de bombeo de aguas residuales.

Fernández ha apuntado que “todavía no somos conscientes de los problemas que las toallitas húmedas producen no solo en las instalaciones públicas, sino también en las instalaciones de nuestras propias casas”.

Por eso, Aguas de Cádiz inició el año pasado una campaña de sensibilización sobre los perjuicios que causa a la red de saneamiento tirar toallitas higiénicas al inodoro. El objetivo es conseguir que la ciudadanía conozca los graves efectos que tiene para la red de saneamiento el mal uso de las toallitas con el fin de evitar o reducir la cantidad que se arroja al retrete.

La nueva imagen de la campaña que hoy se ha dado a conocer es más didáctica y explicativa puesto que, utilizando la imagen de la Campaña Progrifo, muy identificativa ya de la empresa, expone lo que se debe y no se debe hacer con ellas y los motivos.

Cabe recordar que de las más de 650 toneladas de residuos sólidos que se extraen al año de la red de saneamiento de la ciudad, unas 430 toneladas son toallitas higiénicas que tiramos al inodoro, según estimaciones de Aguas de Cádiz.