La empresa municipal recuerda que en 2025 retiró 350 toneladas de toallitas de la red de saneamiento y que en el primer semestre de 2026 ya se han recogido 135 toneladas

Aguas de Cádiz ha impartido un taller informativo dirigido a las personas adjudicatarias de la nueva promoción de viviendas de PROCASA en la calle Marques de Cropani 2 con el objetivo de concienciar sobre el uso responsable del sistema de saneamiento y las consecuencias de arrojar toallitas higiénicas y otros residuos al inodoro.

La actividad, desarrollada en colaboración con PROCASA coincidiendo con la entrega de las viviendas, forma parte de las acciones de sensibilización que la empresa municipal lleva a cabo para fomentar buenas prácticas desde el primer momento entre los nuevos vecinos y vecinas.

Durante la sesión, los técnicos de Aguas de Cádiz explicaron el funcionamiento de la red de saneamiento de la ciudad, integrada por cerca de 200 kilómetros de colectores y 15 estaciones de bombeo que impulsan las aguas residuales y pluviales hasta la estación depuradora, así como los problemas que ocasionan las toallitas al no descomponerse durante su paso por las tuberías.

En este sentido, Aguas de Cádiz recordó que durante 2025 se retiraron 350 toneladas de toallitas de la red de saneamiento municipal. En el primer semestre de 2026 ya se han recogido 135 toneladas, un dato que pone de manifiesto que este residuo continúa siendo una un problema para por los atascos y averías que ocasionan en las infraestructuras hidráulicas de la ciudad y cuyas consecuencias se hacen notar para la ciudadanía cuando los colectores o las bombas dejan de funcionar y es necesario realizar cortes de calles o incluso colapsan las redes de saneamiento con posibles desbordamientos.

La acumulación de toallitas obliga a realizar actuaciones extraordinarias de limpieza y mantenimiento, además de incrementar los costes económicos y el consumo de recursos destinados a garantizar el correcto funcionamiento del servicio.

Aguas de Cádiz insistió en que, aunque algunos envases indiquen que las toallitas son biodegradables o aptas para desechar por el inodoro, estos productos no llegan a degradarse antes de quedar retenidos en la red, donde forman grandes acumulaciones que obstruyen las canalizaciones y dañan los equipos de bombeo.

Además, se insistió en que si el atasco se produce en la red interior de la comunidad, antes de llegar a la vía pública los costes deben asumirlos los propietarios de la finca.

La empresa municipal recordó a los asistentes que el inodoro no es una papelera y animó a depositar siempre las toallitas y otros productos de higiene en el contenedor de residuos. Con este sencillo gesto se contribuye a proteger la red de saneamiento, reducir averías y evitar un importante coste económico y ambiental para la ciudad.